Naif, la pintura del asombro y la sonrisa en la Galería Éboli

  

* Brasil, país invitado, con obras del Estado de Bahía

 

La Galería Éboli da cita cada año, por primavera, a los mejores artistas naif de diversos países, bajo la batuta de su directora, Amalia Fernández de Córdoba, ella también artista naif.

Cada festival de arte naif tiene un foco de atención, en medio de la internacionalidad de la cita, y el de 2020 ha correspondido al Estado de Bahía en Brasil, donde el género artístico de la pintura ingenuista irradia con alegría y danza, en medio de un colorido brillante y jubiloso. Brasil como país de la música contemporánea. Bahía, como centro del arte naif.

Junto a este foco caribeño, se asienta el casi centenar de cuadros de este género, de artistas denominados por los críticos unas veces como primitivos contemporáneos, que ofrecen en su pintura narrativa, lo que en la Historia del Arte se ha calificado de escenas de género, es decir las que transcurren en la vida cotidiana, en las casas, los oficios o al aire libre.

 

Es un gozo ir desembalando las pinturas que llegan de Francia, Bélgica, Finlandia, Polonia, España, Italia, Holanda, Suecia, Suiza, Rumanía,... Unas hablan de las nieves o los fríos del norte, otras del calor del trópico, de las ferias, mercados, parques y jardines, otras de los leñadores en los bosques, de los niños con sus juegos en los parques, de las mujeres en sus quehaceres domésticos... Si un cuadro asombra, el otro despierta a una sonrisa o a una celebración. El naif es un arte feliz, porque invita a entrar en el paraíso.

Los artistas naif no tienen tope ni límites, a la hora de abordar un tema; con su gracejo y desparpajo lo resuelven enseguida sin necesidad de atenerse a las reglas académicas. Ellos son libres, porque libre nació el arte naif en los tiempos de las vanguardias históricas de finales del XIX y comienzos del XX, un arte que vino para quedarse y constituir por sí solo un género acariciado y codiciado por los coleccionistas especializados en este arte ingenuista, que entró en los museos con autoridad propia.

 

La Real Academia de la Lengua España ya admitió el vocablo francés naif, escrito con la grafía española y lo define así: Dicho del arte o de una obra artística, que se caracteriza por reflejar la realidad con deliberada ingenuidad, aparentemente infantil, con poesía y simplicidad. ¿Se puede decir mejor?

 

La Galería Éboli vuelve a ofrecer un gran festival de arte naif en su palaciega sede para disfrute de la alegría, el color y el buen hacer de estos pintores venidos de todo el mundo y especialmente este año del Estado de Bahía en Brasil.

 

Julia Sáez-Angulo

De la Asociación Internacional

de Críticos de Arte

 

Naïf painting, astonishment and smile at the Éboli Gallery

 

* Brazil, guest country, with works from the State of Bahia

 

The Éboli Gallery brings together, every spring, the best naive artists from different countries, under the baton of Amalia Fernández de Córdoba, manager, who is also a naive artist.

Each festival of naive art has a focus, in the middle of the internationality of the event, and that of 2020 has corresponded to the State of Bahia in Brazil, where the artistic genre of ingenuista painting radiates with joy and dance, in the midst of a bright and joyful colour. Brazil as a country of contemporary music. Bahía, as the centre of naive art.

Along with this Caribbean focus, the almost one hundred paintings of this genre, from artists called sometimes by critics as contemporary primitives, offer in their narrative painting, which has been described in Art History, as genre scenes, those ones taking place in daily life, at home, at work or outdoors.

 

It is a joy to start unpacking the paintings that arrive from France, Belgium, Finland, Poland, Spain, Italy, Holland, Sweden, Switzerland, Romania,... Some of them speaking of the snow or the cold of the north, other ones talking of the heat of the tropics, fairs, markets, parks and gardens, and also of the lumberjacks in the woods, children with their games in the parks, women in their housework ... If one picture amazes, the other arouses a smile or a celebration. The naive is a happy art, because it invites you to enter paradise.

Naive artists have no top or limits when it comes to face a subject; with their grace and self-confidence they solve it immediately without following the academic rules. They are free, because the naive art was born free at the age of the historical avant-gardes of the latest nineteenth and early twentieth. An art that came to stay and constitute by itself a genre cherished and coveted by collectors specialized in this ingenuista art, which became part of the museums with its own authority.

 

The Royal Academy of the Spanish Language has already admitted the French word naïf, written with the Spanish spelling and defines it like this: Said of art or an artistic work, which is characterized by reflecting reality with deliberate ingenuity, apparently childish, with poetry and simplicity. Could it be said better?

 

The Éboli Gallery offers once again a great festival of naive art in its palatial headquarters to enjoy the happiness, colours and good work of these painters from all over the world and especially this year from the State of Bahia in Brazil.

 

Julia Sáez-Angulo

From the International Association

of Critics of Art